Es triste comprobar que siempre sucede lo mismo. Después de un tiempo sin tener noticias de atentados, en los últimos días comprobamos que nada a cambiado en lo referente a actuaciones relativas a la seguridad en medidas antiterroristas.
Parece que esta politica favorece a los asesinos los cuales se mofan descaradamente de todo el sistema. Ellos saben que mientras no cambien los métodos policiales siempre se saldrán con la suya.
Naturalmente después del acto asesino, las fuerzas Democráticas se lanzaran a hacer sus comunicados, condenando la violencia y se darán los pésames oportunos y luego se irán a tomar café como si nada hubiese pasado. Y así hasta el siguiente atentado.
Olvidamos que lo fundamental que es cambiar las leyes y dejar hacer su trabajo a las fuerzas de seguridad, sin ser manipuladas políticamente, no se producirá.
Esta visto que algo huele mal en la Democracia que nos gobierna, cuando se limita la actuación de los policías encargados de llevar el caso. Claro que a un delincuente que ha robado, no se le puede tocar, pues eso seria maltrato y al pobre policía que le había cogido del hombro al “sujeto” para subirle al coche seria denunciado y suspendido de empleo y sueldo por un tiempo.
Ni que decir tiene, si hubiese detenido a un terrorista que ha matado a ciudadanos, se le llevaría detenido y acto seguido todos los politicastros se apuntarían para hacerse las fotos de rigor; y luego con discreción se le llevaría a un hotel de cinco estrellas para reunirse con sus jefes y negociar en secreto una salida airosa.
Por eso decimos eso de ” Despues de muerto Pascual, le sacatron a pasear “.


